Encuentro por la Paz en Mar del Plata

Juntos por la Paz en el fin de semana largo

Se realizó en el día de hoy, domingo 23 de septiembre a las 11 horas, en la calle 25 de Mayo y la costa el Encuentro por la Paz, organizado por el Grupo Mensajeros de Paz.
El encuentro consistió en meditación, para ofrecer nuestra paz a nuestra ciudad y al mundo, canciones y un espectáculo de titeres, con el Ñomo «Golfo», un espíritu de la naturaleza que nos enseña a cuidar el planeta.

 

Un comentario en “Encuentro por la Paz en Mar del Plata”

  1. Me adhiero, desde Capital Federal.

    Paz debería haber siempre. Ahora en el verano, cuando la gente baja los humos laborales, y en lo posible, se distiende, y piensa en sus vacaciones, es cuando todos deberíamos pensar más en la paz que tiene que salir, primero, de cada uno de nosotros, para luego reconocer que es así como se logra la paz, y no esperando que otra gente se ponga de acuerdo y haga acuerdos de paz, sin que a nosotros nos importe.

    Por supuesto que cada uno puede «ofrecer pacificidad» desde el punto de vista que pueda. Desde decir gracias a un buen gesto, ayudar a un desconocido, etc… en resumen, al ser bondadosos, cada uno de nosotros, ofrecemos una pizca de «pacificidad» al mundo, porque el recepto de nuestra bondad queda contento.
    Como dice éste texto (que lo tengo guardado hace unos 15 años):

    Este es el valor de una sonrisa.
    ********************************
    Ella sonrió a un desconocido triston.
    La sonrisa pareció que le hizo sentirse mejor.

    Él recordo la pasada amabilidad de un amigo, y le escribio una carta
    de agradecimiento.

    El amigo se puso contento con la carta de agradecimiento, y dejó una
    buena propina después del almuerzo.

    La camarera, sorprendida por la cantidad de la propina, la aposto toda
    a una premonición.

    Al dia siguiente recogio sus ganancias, y le dió una parte a un hombre
    que estaba en la calle.

    El hombre de la calle estaba agradecido: durante dos dias no habia
    tenido nada que comer.

    Terminada la comida, se fue hacia su pequeña y sombria habitación. (Él
    no sabia en este momento que estaba enfrentandose a su destino).

    En el camino recogió a un tembloroso perrito, y se lo llevo a casa
    para que se caliente.

    El perrito estaba muy agradecido de que lo sustrajeren de la tormenta.

    Por la noche, la casa se incendió. El perrito ladró dando la alarma.
    Ladro hasta que desperto a todo el edificio, y salvo a todos de sufrir
    daño.

    Uno de los niños rescatados, cuando crecio se hizo presidente.

    Todo esto a causa de una simple sonrisa.

    Esto no habia costado un centavo.

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